A principios de febrero fue el día mundial de los humedales. Afortunadamente este ecosistema está ampliamente representado en todo el territorio Eurobird.

Pensemos en los diferentes tipos que existen, tanto en los humedales naturales representados por el Complejo Lagunar de la Albuera o los grandes ríos y sus afluentes, como en los artificiales del tipo embalse de Alqueva, el embalse de Campo Maior o los milenarios Proserpina y Cornalvo.

Se trata de un ecosistema muy delicado, que es fácilmente alterable, pero muy difícil de recuperar. Tengamos en cuenta que, además de las aves que lo utilizan para reproducirse, otras lo necesitan como parada obligada en sus rutas migratorias, pues tras un largo viaje deben reponer líquidos y garantizar el correcto descanso antes de continuar.

Especialmente espectacular resulta el paso de las agujas colinegras (Limosa limosa), de las que los arrozales próximos a Santa Amalia concentran a varias decenas de miles de efectivos, y que en estos días del paso pre-migratorio, junto a varias especies de correlimos, archibebes o agachadizas presentan una estampa para el aficionado a las aves difícil de olvidar.

Entre las especies nidificantes de los humedales del territorio Eurobird cabe destacar, por su singularidad, al zampullín cuellinegro o al fumarel cariblanco en la Laguna Grande de la Albuera (estas lagunas estacionales no tienen agua todos los años), el águila pescadora en el embalse de Alqueva (tras el desarrollo del proyecto LIFE en el territorio portugués), o las grandes colonias de garzas del río Guadiana, donde también destaca el importante número de garcillas cangrejeras o de moritos comunes.

Como podemos constatar este ecosistema nos está esperando con todos sus valores ornitológicos para que vayamos a observarlo, sin olvidar que también depende de nosotros su conservación.

Texto y Fotografía: Juan Pablo Prieto