El hielo y la escarcha forma ya parte del paisaje de las frías mañanas invernales, aunque, a medida que avanza el día el sol va haciendo que las temperaturas sean más agradables. Sin embargo, no contábamos con ella …, la borrasca Filomena. Este temporal ha sido el más frío que hemos conocido a lo largo de las últimas décadas alcanzándose temperaturas de menos de 15 grados bajo cero en el Territorio Eurobird, durante varias noches. Este episodio de frío que sucede aquí es mucho más acusado en los territorios limítrofes del norte, y es lo que ha forzado la llegada de innumerables individuos de otras especies más norteñas y poco habituales aquí. La lista de especies es más extensa, pero podría destacarse al halcón peregrino norteño (Falco peregrinus calidus), al treparriscos (Trichodroma muraria) o constatar como el número de zorzales reales (Turdus pilaris) que frecuentan enebros y majuelos nunca fue tan alto, mientras los pinzones reales (Fringilla montifringilla) irrumpen en bandos numerosos junto a sus primos los comunes, incluso se ha observado un colimbo grande (Gavia immer) en el concurrido embalse de Proserpina. Otros años con las ciclogénesis activas arribaban a nuestras tierras diferentes rarezas americanas como el archibebe patigualdo chico (Tringa flavipes) o el chorlito dorado americano (Pluvialis dominica), así que bienvenidos los fríos si nos obsequian con esta interesante compañía.

Texto y Fotografía: Juan Pablo Prieto Clemente