Hasta hace unos años era una rareza en el Territorio EUROBIRD, pero desde hace una década el morito común (Plegadis falcinellus) está experimentando una increíble expansión. Recuerdo con nostalgia la primera observación que hicimos los ornitólogos pacenses aguas abajo de donde hoy se sitúa el Azud de Badajoz, fue allá por los años ochenta del siglo pasado. Se trataba de un único ejemplar al cual había que esperar durante horas hasta la caída de la tarde. Siempre aparecía cuando ya se había puesto el sol y se amparaba en el extenso dormidero que constituían centenares de garcillas bueyeras y otras garzas.

Sin embargo ahora, quizás por los cambios de los usos agrícolas, la especie experimenta un cuantioso aumento año tras año, en estos territorios. Este parece estar muy ligado a los cultivos de arroz, que incrementan la superficie de láminas de agua y atraen a numerosos artrópodos acuáticos que constituyen su dieta. Desde los arrozales de Elvas o Gévora han ascendido siguiendo el río Guadiana hasta Montijo y el oeste de Mérida, donde cada vez son más abundantes, y no han parado aquí …, en estos momentos existen bandadas muy numerosas en los arrozales de Palazuelo y los Guadalperales, que superan los 500 individuos fuera del periodo reproductor. Esperamos que pronto se confirme su cría, en alguna garcera de la zona. Al norte del Tajo solamente lo encontramos reproduciéndose en el embalse de Arrocampo, pero es cuestión de tiempo que lo haga en más zonas.

Otra maravilla de este territorio agradecido para la observación de las aves.

Texto y Fotografía: Juan Pablo Prieto