Hubo un tiempo no muy lejano en que las aves nos indicaban el paso de las estaciones, así como las golondrinas y cigüeñas nos trasmitían que se acercaba la primavera, había otras que hacían lo propio con el invierno, incluso por ello tenían el correspondiente nombre popular o vernáculo en castellano. Es el caso del avefría europea (Vanellus vanellus), que en nuestro territorio era conocida como «aguanieves», su nombre de forma sencilla lo dice todo. Es también llamada francesina o pibi por el sonido que emite y remarcable su lento batir de alas. Sin embargo, debido a numerosos cambios en el ecosistema, esta especie ha pasado de venir desde el frío norte para alimentarse aquí durante el suave invierno a conseguir reproducirse habitualmente. A ello ha contribuido el cambio en los usos agrarios, y por ello, no resulta difícil encontrar parejas reproductoras en los arrozales de Palazuelo, Elvas o Campomaior, en las lagunas de La Albuera o el Azud de Badajoz, por poner unos ejemplos. Ahora las aves que nos indican la llegada del invierno son otras, quizás los Chorlitos Dorados o los ánsares, quien sabe durante cuánto tiempo.

Texto y Fotografía: Juan Pablo Prieto